Cuando se trata de invertir en tecnología educativa, hay que tener en cuenta algo más que su uso durante las clases. Al hacer determinadas inversiones, los centros educativos pueden acceder a tecnologías que añaden valor a lo largo de la vida escolar en tanto agilizan los procesos administrativos de los profesores y mejoran los canales de comunicación.

Este blog es la segunda entrega de una serie de tres partes sobre estrategias escolares; si no la ha leído, tal vez quiera empezar por la primera, «¿Cómo puede la tecnología educativa apoyar las estrategias de los centros educativos?«.

En esta segunda parte, veremos algunos ejemplos acerca de cómo se pueden utilizar las tecnologías nuevas y las ya existentes para apoyar estrategias escolares más amplias.

 

  1.   Ayudar a los padres y tutores a acceder fácilmente a información relevante

¿Cómo se comunica habitualmente su centro educativo con los padres y tutores?

A menudo hay margen de mejora en lo que respecta a la comunicación, y los centros escolares podrían recurrir a las tecnologías existentes para reforzar el acceso a la información.

Si registra los datos de asistencia y rendimiento de los alumnos en línea, ¿podría ponerlos a disposición de los padres o tutores de forma segura? Dependiendo del software que utilicen en el centro, pueden crearse tableros de control de los alumnos que ayuden a los padres y tutores a mantenerse al tanto del progreso escolar del alumno.

 

  1.   Fomentar la seguridad en las redes sociales

Muchas escuelas tienen perfiles en las redes sociales, pero no siempre se utilizan de la mejor manera posible. Las plataformas de redes sociales como Facebook, Twitter e Instagram, son una forma estupenda de mantener informados a los padres y tutores.

Publicando actualizaciones periódicas, historias de éxito y enumerando los próximos eventos, se ayuda a mantener la necesaria conexión entre el personal, los padres/tutores y los alumnos.

También se pueden utilizar las redes sociales para pedir ideas a la comunidad de padres, conocer sus opiniones sobre temas de actualidad o incluso pedirles su opinión sobre las actividades escolares. No es necesario invertir mucho tiempo en las redes sociales para mantener relaciones positivas con los miembros de la comunidad escolar, así que ¿por qué no dar una oportunidad a este medio?

 

  1.   Explorar las opciones de videoconferencia

Muchas escuelas han aprovechado las soluciones de videoconferencia como Zoom y Microsoft Teams para facilitar la impartición de clases durante el año pasado, pero ¿ha pensado en otros usos del vídeo en directo?

La videoconferencia puede también utilizarse para organizar una velada virtual de padres, por ejemplo, reservando a cada familia una franja horaria designada para garantizar que el evento se desarrolle con puntualidad.

Otra aplicación práctica de la videoconferencia es la de establecer experiencias virtuales para los alumnos, como asociaciones con museos o empresas locales, o incluso traer a expertos en la materia para hacer presentaciones extracurriculares.

Estos son sólo algunos ejemplos de los ámbitos en los que la tecnología puede ser útil fuera de las clases tradicionales. Si quiere identificar otras oportunidades en su centro, puede empezar por pensar en qué aspectos de la vida escolar se utiliza actualmente la tecnología y en qué aspectos puede hacer falta un nuevo enfoque.

A continuación, en lugar de pensar únicamente en cómo integrar la tecnología educativa, considere cuál es su resultado ideal en cada situación -podría ser la comunicación interna o la participación de los padres, por ejemplo- y luego piense en cómo la tecnología puede ayudar a lograr ese objetivo.