En los últimos años, el papel de la tecnología en el aula ha cambiado mucho y ahora se reconoce abiertamente que la tecnología educativa es esencial para apoyar el aprendizaje moderno. Sin embargo, muchos centros educativos confrontan situaciones financieras difíciles y encontrar presupuesto suficiente para realizar inversiones y mejoras regulares es todo un reto.

En este blog analizamos algunos de los puntos clave de discusión para ayudarle a aprovechar al máximo sus inversiones en tecnología educativa.

 

  1. Revise su tecnología educativa existente

Uno de los primeros pasos de cara a realizar cualquier inversión en tecnología educativa es revisar primero los recursos ya existentes en el centro. Después de todo, cuando el presupuesto es limitado, es mejor que las escuelas saquen todo el partido a aquello de lo que ya disponen y que el presupuesto pueda destinarse a los recursos que resultan más necesarios.

 

  1. Asegúrese de que exista la infraestructura adecuada

Otro factor clave en el proceso de toma de decisiones es verificar que se cuente con la infraestructura adecuada para respaldar cualquier nueva compra. Por ejemplo, asegurarse de que cada aula tenga una conexión de red adecuada si los nuevos dispositivos van a depender del uso de Internet. Tener en cuenta las consideraciones de infraestructura ayudará a garantizar que las nuevas inversiones se puedan utilizar en todo su potencial.

 

  1. Invierta en calidad

Cuando se trata de soluciones de tecnología educativa, generalmente hay una amplia gama de opciones y precios disponibles. Aunque puede resultar tentador optar por soluciones de menor costo -especialmente cuando los presupuestos son reducidos-, invertir en calidad siempre debe ser una prioridad. De esta manera, los centros estarán mejor preparados para el futuro y posicionados para obtener el mayor valor a largo plazo de la inversión en tecnología.

 

  1. Mantenga una estrategia coherente

Finalmente, apegarse a una estrategia de tecnología educativa sólida y consistente es crucial para aprovechar al máximo cualquier inversión. Siguiendo una estrategia clara, las escuelas pueden asegurarse de adquirir soluciones compatibles entre sí, lo cual contribuirá a un ecosistema de tecnología educativa integral que mejorará la experiencia de enseñanza y aprendizaje, tanto para alumnos como para profesores.

Con los presupuestos escolares bajo presión, es más importante que nunca que cualquier gasto genere mejoras tangibles y satisfaga de un modo objetivo las necesidades de los docentes.